jueves 15 de marzo de 2012

Podré caerme a pedazos pero acá siempre estás vos



¿Cómo pretendo encontrar una persona que sea un amigo incondicional, un amor inolvidable y un compañero de ruta si tengo frente a mí la figura de mi papá?

Dicen que el hombre busca una mujer como su madre o como le gustaría que fuera su madre, y la mujer busca un hombre como su padre o como hubiera deseado que fuera su padre. Muchos quizás estén de acuerdo, para otros probablemente sea otro invento o alguna pavada del momento. Tampoco sé cuánto de veracidad y cuánto de realidad tiene esto, pero si hay algo de lo que estoy convencida es que según estos parámetros, las posibilidades de que yo encuentre a alguien son remotas.

Mi papá es el hombre casi perfecto. Y digo casi para no agrandarme y alardear diciendo que tengo el mejor papá de toda la constelación de estrellas y el sistema solar incluído. Pucha. Si lee esto se va a reír un poco.

Creo que en alguna otra entrada hablé un poco acerca de él. Básicamente: es increible. Creo que no hay persona que no piense lo mismo. Idea que nos lleva a pensar que no hablo sólo por ser su hija. Es más, si no hubiera sido mi papá ya estaría deseando que un hombre como él lo fuera. Es mi héroe y el ejemplo más grande de mi vida.

Y por eso, entre mates y charlas con mi amiga Mica, nos reímos mientras ella me dice: Claro, vos estás enamorada de tu papá.... ¿Cómo vas a hacer para encontrar a alguien así?

MISIÓN IMPOSIBLE

martes 13 de marzo de 2012

Que caiga un chaparrón


El día acompañó perfectamente para chamuyar(nos) mutuamente con la lluvia. Estiré el cogote a las 8 y 30 de la mañana y mientras tomaba un té de manzanilla me instalé en el balcón a mirar a la gente con muchos paragüas y caras largas por no poder quedarse en casa haciendo fiaca.

Amo estar así. Me encanta andar por la casa en piyamas y el pelo revuelto, desayunando con olor a lluvia y un vientito que me hace temblar las cortinas. Qué lindo día.

Mientras, me cuelgo pensando que cada vez me falta menos para encarar otro año lectivo, otras responsabilidades pero también otra energía que me motiva. Es más, apesar del día que me incitaba a quedarme en casa y me guiñaba el ojo para encerrarme mirando la ventana, me chanté la campera y salí al supermercado de compras. Nota de Autora: Soy una persona totalmente susceptible al supermercado. Cualquier cosa que tenga que ver con la típica listita de compras y provisiones me saca canas verdes. Salí a mi mamá. (De paso la menciono así no se pone celosa que nunca la nombro por acá.) Odio ir al super, sea un minimercado, sea uno enorme con veinte millones de pasillos onda Carrefoouuulll (dicho de la abuela) o sean los chinos del barrio que ya me conocen de memoria.

La cosa es que fui al super gigante con lluvia incluída y me compré los cuadernos anotadores toma-notas para la facu. Gran progreso gran. Poco a poco voy aceptando que vuelvo a las andanzas facultativas con muchos resaltadores y hojas numeradas.

No sé, estoy feliz. La lluvia hoy es mi aliada.

Disfruten tomando mates y mirando alguna peli!!!

miércoles 7 de marzo de 2012

Señora de las 2 décadas


Ayer fue mi cumpleaños número 20. Y esta vez sí que no hubo lágrimas de maricona ni lloriqueos. Ni siquiera estuve cerca de eso.

Mis recién estrenados veinte se llevaron un par de nostalgias y me regalaron unas docenas enormes de ganas de andar con una sonrisa vaya a donde vaya.
Me quedo con los muchos saludos, los lindos deseos y las hermosas palabras que me llevaron a pensar que tan errada no estoy: algo estaré haciendo bien.
 
 
Volví a Santa Fe para disfrutarlo con la familia en medio de un viaje un tanto complicado. Llegué a la terminal viendo estrellitas de colores y semi-desmayada. Tuve un miedo movilizante porque estaba sola, a minutos de que saliera el colectivo y con la plata justa para un sólo pasaje. Fue un susto nada más pero creo que esa situación incentivó mis ganas de volver a casita para llenarme de mimos pre-cumpleañeros.

Mientras caminaba por los pasillos de la terminal lo único que me mantenía firme era la idea de pasarlo en familia. Y llegué. Y no me quejo porque sigo sin cordura como siempre: ¡estoy curada!

Un único deseo: jamás perder las ganas de reírme a carcajadas hasta que me duela la panza.

miércoles 29 de febrero de 2012

El poder de la intención


Siempre me sentí muy interesada por el tema del poder de las intenciones y de la buena energía que hacen que de alguna forma todo lo que nos sucede sea porque nosotros mismos lo atraemos, consciente o inconscientemente . Es más, al conocer el libro "El secreto" me conecté mucho más y quise comenzar a poner en práctica este tipo de pensamientos.

Hace unos días empecé a leer un libro que me prestó mi tío llamado "El poder de la intención" de Wayne W. Dyer. Ojo, que sé que hay mucha gente que no cree en este estilo de cosas o que simplemente le parece una pérdida de tiempo. Es entendible pero no es mi caso. Creo que el poder que acaparan nuestros pensamientos y nuestra búsqueda de la plenitud es tan fuerte que se pueden obtener resultados totalmente inesperados.

Créanme o no, aunque piensen que estoy delirando por consumo masivo de rivotriles, mucho humo de sahumerio o locura innata, les aseguro que ya voy sintiendo en mi vida los cambios. ¡Y qué cambios!!!
En cada capítulo el autor nos incentiva a llenarnos de pensamientos optimistas y así atraer hacia nosotros aquello que realmente queremos. Más allá de que lo negativo es imposible que nos "resbale", podemos buscarle ese lado positivo y convencernos de que lo que viene siempre va a ser mejor.

No quiero dar un monólogo cliché de lo linda que es la vida y muchos blabla de por medio, sino que busco transmitir los cambios que yo misma voy sintiendo cuando decidí ver que las cosas tienen otra cara que en general siempre la escondemos o no queremos percibirla.

ACÁ les dejo un enlace para los que están interesados. Les aseguro que está bárbaro

Cariños!!

sábado 18 de febrero de 2012

Tarda en llegar... ¿y al final hay recompensa?

¿Viste cuando dejás de lado una cosa por prestarle atención a otra que lamentablemente termina siendo una decepción total? Sería algo así como rechazar ciertos planes a cambio de otros que imaginabas distintos y el resultado final termina siendo una desilusión en mayúsculas y con resaltador.

Y así se fueron. Se fueron los planes con todos los preparativos y la expectativa que creías eterna se la llevó el reloj. El reloj, un tiempo que no espera.

Más de uno se quedó sin el pan y sin la torta por no saber esperar un buen helado de chocolate. Y seguimos ilusionados con la torta que se veía riquísima pero que nunca llegó.

Nos arriesgamos con los ojos vendados sin saber que del otro lado cruzaron los brazos y no nos sostiene nadie. ¿Pequeño porrazo? ¡Terrible porrazo! Aunque de tanto caer ya vengo preparada: no aprendí la lección pero llevo encima mi paracaídas.

"Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. (...) Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto." 


Julio Cortázar



Y si lo de antes era mejor y lo de ahora no me gusta... ¿lo que viene cómo será?