Difícil tomar decisiones cuando no sabemos qué nos espera del otro lado.Ahí. Cruzando tu callecita. Cruzando apenas el barrio de tu piel. Aventura de la vida: todo un riesgo de esperar y quedarse con esa incertidumbre que más de una vez y en otras ocasiones me sacó de quicio.
Alguien una vez me dijo "Anto, tenés que dejar de ser tan apocalíptica". Me dejó pensando. Creo que veo el fin del mundo en todos lados y termino ahogándome en una taza de café tamaño miniatura. Y por si fuera poco soy una sensible-dependiente que vive entre la verborragia y los pañuelitos descartables.
Fin de año me voltea por completo y me deja divagando entre recuerdos. Un año demasiado intenso en lo personal. La interminable ruleta de la vida con suertes y desdichas.
Nobody said it was easy,
No one ever said it would be so hard.
Hoy vuelvo mejorada. Lástima el vecino que se está mandando flor de ñoquis caseros siendo un viernes a las 12.15 del mediodía mientras yo sigo con el segundo termo de mate. Bien, bien. Requiero alguien que me cocine.
Buena vida siempre!
Anto